Nessi
- Nessi, Nessi - gritó Alice desesperada subiendo rápidamente.
- ¿Qué pasa Alice?
- No te desesperes, pero debo contarte algo.
- Dilo ya - estaba nerviosa. Lo primero que pensé fue en Jake.
- Se trata de Flami.
- ¿Qué le pasó?
- Se fue, no se donde está. No se como hizo, pero no pude ver cuando lo decidió, ni se dónde va a estar. - abrí los ojos de par en par, aquello no podía ser nada bueno.
- ¿Jake lo sabe?
- Si, Bella nos contó. Estaba con él cuando fueron a buscar algunas cosas a la casa de Flami.
- ¿Buscar unas cosas? No entiendo - la miré preocupada y confusa. No entendía de que estaba hablando, ¿por qué Jake fue a buscar cosas a su propia casa?
- ¿No te enteraste?
- ¿De qué Alice, de qué? Deja de dar tanta vuelta y se más directa.
- Jake le contó todo a Flami. Lo del beso también, y ella le dijo que era mejor que se fuera y volviese cuando tuviese alguna solución. Él prefirió tomarse un tiempo de todo e irse, por eso fue a buscar algunas cosas.
- ¡Dios santo! No me dijo nada, ¿por qué no me dijo nada? Se iba a ir sin decirme, y ahora la que se fue es Flami. Esto es demasiado para mi, es demasiado para Jake y para Flami.
- Tranquila Nessi, debes mantenerte tranquila.
- No se si podré. - corrí hacia la sala rápidamente. Alice fue detrás de mi.
- ¿A dónde vas? - preguntó mi padre cuando me vió salir por la puerta hacia donde estaban los autos - Nessi - escuché los gritos desde la casa, pero sin prestarle verdadera antención. Me subí al Volvo de mi padre, pise el acelerador, no estaba muy segura de lo que estaba haciendo y si lo que estaba haciendo estaba bien. Sabía que mi familia estaba detrás de mi, todos corriendo a mi costado. Mi padre estubo en menos de dos segundos al lado de mi.
- ¿Qué rayos piensas que haces Nessi? - dijo furioso.
- Voy a buscar a Flami, ella no se puede ir así.
- ¿Tú crees que ella quiera escucharte a ti?
- Entonces buscaré a Jake, debo hablar con él.
- Estas tomando una decisión demasiado apresurada. Debes calmarte.
- Dejame en paz, no soy una niña, ya no. Deja que tome mis propias decisiones, deja de leer mi mente. Basta. - se entristeció enseguida, y se fue del auto. Aunque claro, no dejó de perseguirme, estaba dolido, pero no tanto como para dejar que su hija cometiese una locura en el auto. Me sentí mal por ello, pero era la única manera de que me dejase en paz y pudiese tomar mis decisiones, aunque fuera absurdas y estúpidas.
Me baje enfrente de la casa de Jake, corrí hacia la puerta, mi madre salía de allí sola. Me miró y camino a mi lado, me besó la frente y se fue. Sabía porque estaba ahi, ella era muy sensata a la hora de dejarme tomar mis decisiones.
Entré por la puerta ya abierta, el estaba alli sentado en el sillón, mirando a la nada, triste, nostálgico, ni siquiera mi precencia le hizo más feliz.
- Jake - dije casi susurrando. Me miró, y volvió a mirar hacia la nada. Me acerqué y me senté junto a él.
- Lo siento.
- Es mi culpa. No entiendo, como no estoy detrás de ella, eso haría cualquier otro imprimado, pero no puedo alejarme de ti. Esto no está bien. No creo estar imprimado, creí estarlo. Lo sentí, yo estaba seguro de que era así. Pero tampoco estoy imprimado en ti, no entiendo. Me siento extraño, no se que hacer.
- No se que decirte Jake, no puedo soportar verte así. Pero tampoco se que hacer, soy parte de todo esto. Lamento estar aquí.
- ¿Por qué lo lamentas?
- Porque te debo estar confundiendo aún más.
- No lo haces, simplemente no puedo estarlo aún más.
- Tienes que buscar a Flami - le dije a pesar de que no quería que lo hiciera.
- Es mejor que no.
jueves, 22 de julio de 2010
sábado, 10 de julio de 2010
CAPITULO 63: PERDIENDOME
Aquello no era lo más saludable para los dos, menos lo era para mi. A sabiendas que Jake luego de estar aquí conmigo, buscaría aunque no quisiera a Flami, era su futuro, era su vida, era su maldita imprimación.
Yo la quería, era muy importante para mi, era parte de la familia y no podía evitar sentirme la peor persona del mundo, pero yo no lo había elegido, yo no era la que había decidido enamorarme de Jake, no era mi intensión y solo pretendía estar tranquila. Pero nunca lo estaría si fuese sin él.
Nos miramos infinitamente culpables, el sonrió, aquella sonrisa era inexplicablemente luminosa y atrapante, si estabas triste o preocupada, lo único que debías hacer para que tu humor fuese el mejor, era mirar la sonrisa de Jake.
- Esto no está bien. Lo sabes, estás cometiendo un error - le dije temblando aún, entre saber que estaba haciendo mal y tener a Jake de la manera en la que lo había tenido hace algunos segundos.
- Lo se. Pero no puedo evitarlo. Los chicos no pueden creer como es que esté imprimado en Flami y sin embargo pueda seguir atado a ti. Y yo tampoco lo puedo explicar - sus ojos seguían mirándome atrapados conmigo y con el momento, me intimidaba el hecho de estar allí de esa manera.
Jake
- ¿Qué rayos creen que hacen? - preguntó Edward mientras entraba enfurecido a la habitación.
- Maldito sea tu poder y tu oído fino - dijo Nessi enfurecida con su padre.
- Están haciendo estupideces, esto se está yendo demasiado lejos. Lo saben.
- No interesa, no podemos ir en contra de lo que sentimos. Tu más que nadie entiendes de que estoy hablando - lo miré a los ojos en un intento de despertar algo en él, algo que él sabía que me estaba matando por dentro y alguna vez hizo lo mismo con él.
- Estamos hablando de mi hija maldita sea. Estamos hablando de que hay otra persona en el medio de todo esto, alguien que en este instante debe estar sufriendo muchisimo, mientras ustedes dos se besan. No hay nada en este mundo que quiera más que ver a mi hija feliz, aunque la felicidad seas vos, no me interesa lo aceptaré. Pero no de esta manera, no a cuestas de la felicidad de otros y de la suya propia. - ambos nos miramos desconcertados por la verdad de las palabras de Edward. Algo que hasta ahora no había sido sensato cuando se trataba de mi y de relaciones amorosas de su hija, pero esta vez estaba para mi en lo cierto.
- Jake será mejor que te vayas, ve a buscar a Flami habla con ella, no empecemos, si es que empezaremos algo alguna vez, mal. - aquel "si es que empezaremos algo alguna vez", me desgarró por dentro, pero debía aceptar la posibilidad aunque fuera mi muerte lenta. La miré a ella y luego a Edward, antes de irme sin decir absolutamente nada.
Corrí y corrí hasta llegar a donde Flami estaba, la conocía demasiado, sabía que iba a estar en la playa pensando o esperando alguna señal de mi, aunque fuese inconcientemente. No me había equivocado, allí estaba, mirando hacia el agua y el firmamento, concentrada, triste, perdida.
No me miró a pesar de que me había olido a más de 15 mil kilómetros.
- Hola - le dije cuando me acerqué a ella. No me respondió, me senté a su lado en la arena y no dijimos nada durante algunos minutos.
- ¿Qué quieres aquí Jake? A qué viniste? - su voz sonaba rasposa, distante y triste.
- Primero pedirte perdón, no es mi culpa. No puedo evitarlo, pero tampoco tu te lo mereces. Eres bella por fuera y por dentro, eres perfecta y me comporté como un idiota.
- Lo último puedo decir que es totalmente verdad. Pero eso no cambia nada, tu estás enamorado de Nessi, y no es una imprimación, nada te ata a que estés así con ella y por ella. Pero sin embargo lo estás, y eso me parece más fuerte que una imprimación.
- No es así, yo no se lo que está pasando. Es inexplicable para mi y para todos los demás.
- Eso no importa, de todas maneras sufriré y necesito que alguna decisión se de lo antes posible. Sea cual fuere - me callé y volví a mirar hacia el firmamento. - de acuerdo. Dejame sola hasta que sepas que hacer.
- Espera. Debo confesarte algo antes. - me miró como diciendo "¿aún más?" - besé a Nessi hoy - su rostro se volvió a transformar, no sabía que alguien podía tener tantas expresiones. Suspiró profundo.
- Con más razón. Avisame cuando tengas las cosas claras - en ese momento se fue. Yo quedé allí mirando al cielo, pensando en que rayos iba a hacer. ¿Cómo se puede escapar a esto o tomar la mejor decisión?, era algo imposible. Ni siquiera sabía que era lo que estaba pasando. Pero debía tomar una decisión cuanto antes.
Yo la quería, era muy importante para mi, era parte de la familia y no podía evitar sentirme la peor persona del mundo, pero yo no lo había elegido, yo no era la que había decidido enamorarme de Jake, no era mi intensión y solo pretendía estar tranquila. Pero nunca lo estaría si fuese sin él.
Nos miramos infinitamente culpables, el sonrió, aquella sonrisa era inexplicablemente luminosa y atrapante, si estabas triste o preocupada, lo único que debías hacer para que tu humor fuese el mejor, era mirar la sonrisa de Jake.
- Esto no está bien. Lo sabes, estás cometiendo un error - le dije temblando aún, entre saber que estaba haciendo mal y tener a Jake de la manera en la que lo había tenido hace algunos segundos.
- Lo se. Pero no puedo evitarlo. Los chicos no pueden creer como es que esté imprimado en Flami y sin embargo pueda seguir atado a ti. Y yo tampoco lo puedo explicar - sus ojos seguían mirándome atrapados conmigo y con el momento, me intimidaba el hecho de estar allí de esa manera.
Jake
- ¿Qué rayos creen que hacen? - preguntó Edward mientras entraba enfurecido a la habitación.
- Maldito sea tu poder y tu oído fino - dijo Nessi enfurecida con su padre.
- Están haciendo estupideces, esto se está yendo demasiado lejos. Lo saben.
- No interesa, no podemos ir en contra de lo que sentimos. Tu más que nadie entiendes de que estoy hablando - lo miré a los ojos en un intento de despertar algo en él, algo que él sabía que me estaba matando por dentro y alguna vez hizo lo mismo con él.
- Estamos hablando de mi hija maldita sea. Estamos hablando de que hay otra persona en el medio de todo esto, alguien que en este instante debe estar sufriendo muchisimo, mientras ustedes dos se besan. No hay nada en este mundo que quiera más que ver a mi hija feliz, aunque la felicidad seas vos, no me interesa lo aceptaré. Pero no de esta manera, no a cuestas de la felicidad de otros y de la suya propia. - ambos nos miramos desconcertados por la verdad de las palabras de Edward. Algo que hasta ahora no había sido sensato cuando se trataba de mi y de relaciones amorosas de su hija, pero esta vez estaba para mi en lo cierto.
- Jake será mejor que te vayas, ve a buscar a Flami habla con ella, no empecemos, si es que empezaremos algo alguna vez, mal. - aquel "si es que empezaremos algo alguna vez", me desgarró por dentro, pero debía aceptar la posibilidad aunque fuera mi muerte lenta. La miré a ella y luego a Edward, antes de irme sin decir absolutamente nada.
Corrí y corrí hasta llegar a donde Flami estaba, la conocía demasiado, sabía que iba a estar en la playa pensando o esperando alguna señal de mi, aunque fuese inconcientemente. No me había equivocado, allí estaba, mirando hacia el agua y el firmamento, concentrada, triste, perdida.
No me miró a pesar de que me había olido a más de 15 mil kilómetros.
- Hola - le dije cuando me acerqué a ella. No me respondió, me senté a su lado en la arena y no dijimos nada durante algunos minutos.
- ¿Qué quieres aquí Jake? A qué viniste? - su voz sonaba rasposa, distante y triste.
- Primero pedirte perdón, no es mi culpa. No puedo evitarlo, pero tampoco tu te lo mereces. Eres bella por fuera y por dentro, eres perfecta y me comporté como un idiota.
- Lo último puedo decir que es totalmente verdad. Pero eso no cambia nada, tu estás enamorado de Nessi, y no es una imprimación, nada te ata a que estés así con ella y por ella. Pero sin embargo lo estás, y eso me parece más fuerte que una imprimación.
- No es así, yo no se lo que está pasando. Es inexplicable para mi y para todos los demás.
- Eso no importa, de todas maneras sufriré y necesito que alguna decisión se de lo antes posible. Sea cual fuere - me callé y volví a mirar hacia el firmamento. - de acuerdo. Dejame sola hasta que sepas que hacer.
- Espera. Debo confesarte algo antes. - me miró como diciendo "¿aún más?" - besé a Nessi hoy - su rostro se volvió a transformar, no sabía que alguien podía tener tantas expresiones. Suspiró profundo.
- Con más razón. Avisame cuando tengas las cosas claras - en ese momento se fue. Yo quedé allí mirando al cielo, pensando en que rayos iba a hacer. ¿Cómo se puede escapar a esto o tomar la mejor decisión?, era algo imposible. Ni siquiera sabía que era lo que estaba pasando. Pero debía tomar una decisión cuanto antes.
jueves, 24 de junio de 2010
CAPITULO 62: SUBLIME
Nessi
No podía soportarlo, quería como hasta ahora; pero haberme dado cuenta y habérselo dicho era algo que me había puesto las cosas peor.
Mi madre por supuesta estaba sumamente preocupada, aún no sabía de que se trataba, mi padre no le quería decir nada, lo que ella entendía perfectamente a pesar de sus ansias de saber lo que le pasaba a su niña.
- Mi amor. Debemos hablar. - no pudo soportarlo más y vino a hablar conmigo. No podía decirle nada sobre eso, yo sabía que se lo tenía que decir, preocuparla era terrible.
- Si. Lo se, ven. - tomé su mano y fuimos a mi cuarto. Se sentó en la punta de la cama y me miró expectante - te imaginas algo, lo se. ¿Qué te imaginas? - me miró dubitativa y luego volvió en si.
- Jake tiene algo que ver. Pero no estoy segura de que, o por lo menos no quiero estarlo. Dimelo, no des más vueltas. Ya esperé demasiado, te fuiste sola, estuviste alejada, y estuviste triste y extraña - suspiré profundo y tomé fuerzas.
- Estoy enamorada de Jake - sus ojos no se inmutaron, su rostro tampoco. Estaba tranquila, se la veía venir.
- ¿Se lo dijiste?
- Si. Se lo dije cuando me fui sola, el dia en que no aguanto y fue a verme.
- ¿Que hizo?
- Se fue simplemente. Pero, prefiero no hablar mas de eso, solo quiero estar tranquila. Se que esto no va a marchar para ningun lado, la imprimacion no tiene vuelta - me observo y cambio de tema.
Me tome mi tiempo para ponerme mi pijama antes de ir a comer y a dormir, era gracioso hacer eso tan humano teniendo vampiros que estarian despiertos toda la noche puluando por ahi.
Fui al baño, me cambie y cuando sali para bajar, me tope con lo que crei no iba a pasar luego de un mes sin hablar, ni ser lo que eramos.
- Hola
- Jake - mi sorprensa fue vista por lejos. Estaba sentado en la cama, mirandome lamentado, lleno de tristeza y de una extraña soledad. ¿Que haces aqui?
- No podia estar mas de esta forma Nessi, estoy que no se para donde ir. Flami se dio cuenta y se lo dije todo - mi rostro se transformo de sorpresa a susto y desesperacion.
- ¿Que hiciste que?
- Disculpa. No pude evitarlo, debia hacerlo, no podia estar mas asi. No se que rayos me pasa, la imprimacion nunca fue de esta manera, no podia pensar en otra cosa. No lo entiendo.
- De todas maneras Jake, sabes que debes estar con Flami, ella es tu vida, ella es la que realemente tiene y debe estar con vos. No hay otra manera de ver las cosas, aunque no me guste - no sabia de donde habia salido tanta racionalidad, pero sabia que era verdad.
- No puedo Nessi - se levanto rapidamente y se acerco a mi, tanto que nuestros cuerpos se tocaban y puso su rostro a mi altura, nuestros alientos estaban uno en el otro. Me estremeci, como nunca, como jamas con nada, ni nadie. No pude hablar, aquella racionalidad se me fue en ese mismo instante. Me miraba triste, desorientado, parecia un trapito. Se acerco cada vez mas a mi y me beso. Aquello fue sublime, no podia creer lo que estaba pasando. Jake y yo besandonos.
Al terminar, lo mire y me miro. Nos sentimos felices, pero culpables.
(perdon por lo corto que es, estoy en parciales, pero prometo mas capitulos seguidos)
No podía soportarlo, quería como hasta ahora; pero haberme dado cuenta y habérselo dicho era algo que me había puesto las cosas peor.
Mi madre por supuesta estaba sumamente preocupada, aún no sabía de que se trataba, mi padre no le quería decir nada, lo que ella entendía perfectamente a pesar de sus ansias de saber lo que le pasaba a su niña.
- Mi amor. Debemos hablar. - no pudo soportarlo más y vino a hablar conmigo. No podía decirle nada sobre eso, yo sabía que se lo tenía que decir, preocuparla era terrible.
- Si. Lo se, ven. - tomé su mano y fuimos a mi cuarto. Se sentó en la punta de la cama y me miró expectante - te imaginas algo, lo se. ¿Qué te imaginas? - me miró dubitativa y luego volvió en si.
- Jake tiene algo que ver. Pero no estoy segura de que, o por lo menos no quiero estarlo. Dimelo, no des más vueltas. Ya esperé demasiado, te fuiste sola, estuviste alejada, y estuviste triste y extraña - suspiré profundo y tomé fuerzas.
- Estoy enamorada de Jake - sus ojos no se inmutaron, su rostro tampoco. Estaba tranquila, se la veía venir.
- ¿Se lo dijiste?
- Si. Se lo dije cuando me fui sola, el dia en que no aguanto y fue a verme.
- ¿Que hizo?
- Se fue simplemente. Pero, prefiero no hablar mas de eso, solo quiero estar tranquila. Se que esto no va a marchar para ningun lado, la imprimacion no tiene vuelta - me observo y cambio de tema.
Me tome mi tiempo para ponerme mi pijama antes de ir a comer y a dormir, era gracioso hacer eso tan humano teniendo vampiros que estarian despiertos toda la noche puluando por ahi.
Fui al baño, me cambie y cuando sali para bajar, me tope con lo que crei no iba a pasar luego de un mes sin hablar, ni ser lo que eramos.
- Hola
- Jake - mi sorprensa fue vista por lejos. Estaba sentado en la cama, mirandome lamentado, lleno de tristeza y de una extraña soledad. ¿Que haces aqui?
- No podia estar mas de esta forma Nessi, estoy que no se para donde ir. Flami se dio cuenta y se lo dije todo - mi rostro se transformo de sorpresa a susto y desesperacion.
- ¿Que hiciste que?
- Disculpa. No pude evitarlo, debia hacerlo, no podia estar mas asi. No se que rayos me pasa, la imprimacion nunca fue de esta manera, no podia pensar en otra cosa. No lo entiendo.
- De todas maneras Jake, sabes que debes estar con Flami, ella es tu vida, ella es la que realemente tiene y debe estar con vos. No hay otra manera de ver las cosas, aunque no me guste - no sabia de donde habia salido tanta racionalidad, pero sabia que era verdad.
- No puedo Nessi - se levanto rapidamente y se acerco a mi, tanto que nuestros cuerpos se tocaban y puso su rostro a mi altura, nuestros alientos estaban uno en el otro. Me estremeci, como nunca, como jamas con nada, ni nadie. No pude hablar, aquella racionalidad se me fue en ese mismo instante. Me miraba triste, desorientado, parecia un trapito. Se acerco cada vez mas a mi y me beso. Aquello fue sublime, no podia creer lo que estaba pasando. Jake y yo besandonos.
Al terminar, lo mire y me miro. Nos sentimos felices, pero culpables.
(perdon por lo corto que es, estoy en parciales, pero prometo mas capitulos seguidos)
martes, 22 de junio de 2010
CAPITULO 61: DESCUBRIENDONOS
Nessi
Intenté correr tras de él, bajé las escaleras rápidamente, pero mi padre estaba aún alli esperándome. Claro que había escuchado absolutamente todo, y cuando se dice todo es todo a la hora de hablar de mi padre.
- Déjalo. No creo que esté en condiciones de hablar con nadie, se siente confundido. Debo decirte algo antes, quizás lo mejor sea que él te lo diga. Pero, si tu quieres saberlo por mi, te lo diré - miró mi padre, deseando que negara escucharlo por él.
- Quiero saberlo por él, no te quiero comprometer - suspiró profundo. No podía aguantar las ganas de saber que era de que hablaba mi padre, lo miré medio por encima pidiéndole que me lo dijera sin meterme en la vida de Jake yo también.
- Te lo diré. Pero debes prometerme que no tomarás ninguna decisión a partir de esto, que seguirás con todo normalmente como ibas a hacerlo aunque no lo supieses.
- Sabes que no te puedo prometer eso.
- Inténtalo de todas maneras.
- De acuerdo - dije y me miró sutil mente, preparando el terreno para decirme aquello, que no estaba segura de que fuese algo bueno.
- Jake siempre sintió algo por ti, siempre estuvo de alguna forma enamorado, pero la imprimación es inminente a él. Nada puede hacer, pero sino estuviese con Flami estaría contigo. Se siente mal por no poder hacer nada con eso y con su imprimación - no podía creer lo que escuchaba, realmente sentía algo por mi. Pero eso era aún peor, saber que sentía algo y no poder hacer nada.
- Maldita imprimación - confesé mi enojo a pesar de que pudiese leer la mente aquel hombre parado enfrente de mi, que era mi padre.
- Tranquila cariño. Volverá.
- Se que lo hará. Pero nada se solucionará para nosotros, o mejor dicho para mi.
Jake
Ahora si que estaba complicado, mi amor por Nessi siempre había sido eterno, profundo pero lejano, muy lejano. Ha sabiendas de mi imprimación con Nessi, me sentía en un callejón sin salida.
Ya sabía por Sam lo difícil que era estar enamorado de alguien y que aparesca tu imprimación. Lo doloroso que podía llegar a ser y lo fuera del alcance de uno.
Pero por alguna razón, que no sabía claramente cual, no podía dejar de pensar en la posibilidad de estar con Nessi. Mi imprimación con Flami, era muy fuerte, como todas las imprimaciónes, pero me tironeaba saber lo enamorado que estaba de Flami desde el primer día. La amaba, no tenía otra alternativa, pero Flami era mi imprimación y no la podía dejar de ninguna manera, no podía literalmente.
Corrí por el bosque locamente, como un desesperado sin lugar. Bella, Flami y Nessi. Estaba condenado a estar en medio del caos amoroso. Y aunque Flami y Nessi si me correspondían, este era un caso sumamente complicado. Quería huir.
Me metí en el medio del claro donde alguna vez vinimos con Bella a pasear y a estar tranquilos, volví a mi triste humanidad y me senté a la orilla del río a penar lo que podía hacer, como podía seguir con todo esto.
¿Debería irme lejos de Nessi con Flami?, no, jamás podría dejar a mi manada. Jamás podría dejar a Bella, jamás la podría dejarla a ella a pesar de todo.
¿Debería olvidar mi amor por Nessi hasta el día de hoy?, era imposible y yo lo sabía, ahora que sabía lo que ella sentía por mi, y ha sabiendas de lo que yo por ella.
Lo mejor era comportarme normal como hasta ahora y hacer que nada me dijo, ella se había liberado ahora todo tenía que seguir igual.
Volví a la casa de los Cullen, Nessi estaba allí había vuelto con su familia, todos me miraron sorprendidos y preocupados, pero nadie se acercó a mi a no ser Flami que vino corriendo a abrazarme.
- Cariño. ¿Dónde estabas?, Nessi y Edward me dijeron que te vino un ataque de locura y te fuiste corriendo como perro mojado - sonrió. Miré a Edward de costado ha sabiendas que era todo idea de él, no quise ni mirar a Nessi, aunque estaba allí distante y fuera de si.
- Si. No se que me pasó, necesitaba un poco de soledad. Pero ya estoy bien mi vida - la besé. No quería lastimar a Nessi, pero no podía ser de otra maner con Flami y era mejor lastimarla de esta manera, que darle algún tipo de esperanzas.
- ¿Vamos a nuestra cena? - me preguntó amablemente como siempre. Asentí, dijimos adiós y nos fuimos. Miré a Nessi de costado, estaba destruida, pero estaba seguro que era lo mejor.
Intenté correr tras de él, bajé las escaleras rápidamente, pero mi padre estaba aún alli esperándome. Claro que había escuchado absolutamente todo, y cuando se dice todo es todo a la hora de hablar de mi padre.
- Déjalo. No creo que esté en condiciones de hablar con nadie, se siente confundido. Debo decirte algo antes, quizás lo mejor sea que él te lo diga. Pero, si tu quieres saberlo por mi, te lo diré - miró mi padre, deseando que negara escucharlo por él.
- Quiero saberlo por él, no te quiero comprometer - suspiró profundo. No podía aguantar las ganas de saber que era de que hablaba mi padre, lo miré medio por encima pidiéndole que me lo dijera sin meterme en la vida de Jake yo también.
- Te lo diré. Pero debes prometerme que no tomarás ninguna decisión a partir de esto, que seguirás con todo normalmente como ibas a hacerlo aunque no lo supieses.
- Sabes que no te puedo prometer eso.
- Inténtalo de todas maneras.
- De acuerdo - dije y me miró sutil mente, preparando el terreno para decirme aquello, que no estaba segura de que fuese algo bueno.
- Jake siempre sintió algo por ti, siempre estuvo de alguna forma enamorado, pero la imprimación es inminente a él. Nada puede hacer, pero sino estuviese con Flami estaría contigo. Se siente mal por no poder hacer nada con eso y con su imprimación - no podía creer lo que escuchaba, realmente sentía algo por mi. Pero eso era aún peor, saber que sentía algo y no poder hacer nada.
- Maldita imprimación - confesé mi enojo a pesar de que pudiese leer la mente aquel hombre parado enfrente de mi, que era mi padre.
- Tranquila cariño. Volverá.
- Se que lo hará. Pero nada se solucionará para nosotros, o mejor dicho para mi.
Jake
Ahora si que estaba complicado, mi amor por Nessi siempre había sido eterno, profundo pero lejano, muy lejano. Ha sabiendas de mi imprimación con Nessi, me sentía en un callejón sin salida.
Ya sabía por Sam lo difícil que era estar enamorado de alguien y que aparesca tu imprimación. Lo doloroso que podía llegar a ser y lo fuera del alcance de uno.
Pero por alguna razón, que no sabía claramente cual, no podía dejar de pensar en la posibilidad de estar con Nessi. Mi imprimación con Flami, era muy fuerte, como todas las imprimaciónes, pero me tironeaba saber lo enamorado que estaba de Flami desde el primer día. La amaba, no tenía otra alternativa, pero Flami era mi imprimación y no la podía dejar de ninguna manera, no podía literalmente.
Corrí por el bosque locamente, como un desesperado sin lugar. Bella, Flami y Nessi. Estaba condenado a estar en medio del caos amoroso. Y aunque Flami y Nessi si me correspondían, este era un caso sumamente complicado. Quería huir.
Me metí en el medio del claro donde alguna vez vinimos con Bella a pasear y a estar tranquilos, volví a mi triste humanidad y me senté a la orilla del río a penar lo que podía hacer, como podía seguir con todo esto.
¿Debería irme lejos de Nessi con Flami?, no, jamás podría dejar a mi manada. Jamás podría dejar a Bella, jamás la podría dejarla a ella a pesar de todo.
¿Debería olvidar mi amor por Nessi hasta el día de hoy?, era imposible y yo lo sabía, ahora que sabía lo que ella sentía por mi, y ha sabiendas de lo que yo por ella.
Lo mejor era comportarme normal como hasta ahora y hacer que nada me dijo, ella se había liberado ahora todo tenía que seguir igual.
Volví a la casa de los Cullen, Nessi estaba allí había vuelto con su familia, todos me miraron sorprendidos y preocupados, pero nadie se acercó a mi a no ser Flami que vino corriendo a abrazarme.
- Cariño. ¿Dónde estabas?, Nessi y Edward me dijeron que te vino un ataque de locura y te fuiste corriendo como perro mojado - sonrió. Miré a Edward de costado ha sabiendas que era todo idea de él, no quise ni mirar a Nessi, aunque estaba allí distante y fuera de si.
- Si. No se que me pasó, necesitaba un poco de soledad. Pero ya estoy bien mi vida - la besé. No quería lastimar a Nessi, pero no podía ser de otra maner con Flami y era mejor lastimarla de esta manera, que darle algún tipo de esperanzas.
- ¿Vamos a nuestra cena? - me preguntó amablemente como siempre. Asentí, dijimos adiós y nos fuimos. Miré a Nessi de costado, estaba destruida, pero estaba seguro que era lo mejor.
martes, 15 de junio de 2010
CAPITULO 60: TE AMO
Nessi
Estaba segura, estaba totalmente enamorada de Jake. ¿Qué hacer con esto ahora? ¿Cómo no torturar a mi padre pensando en él todo el tiempo?, ¿cómo seguir siendo de la misma forma con Jake sin querer morirme en sus brazos?, ¿cómo mirar a la cara a Flami de ahora en adelante?
Muchas preguntas, pocas respuestas, por decir ninguna.
Hace una semana que estaba fuera de mi casa, aunque tampoco fue lo que llamamos "mágica soledad", sabía que estaban allí afuera todo el tiempo merodeando para cuidarme. Pero dentro de todo pude pensar algo.
Subí a mi cuarto para luego tomar un largo baño y tranquilizarme, entré a mi cuarto y para mi sorpresa alguien había roto el pacto "necesito soledad, aunque sea en la casa", y no podía ser peor para mi: era Jacob.
Lo miré entre sorprendida, emocionada y confusa, quería correr a abrazarlo y decirle todo lo que me pasaba, pero a su vez tenía ganas de correr y volver a escapar. Pero me quedé allí viéndolo sin decir una palabra.
- Nessi - me dijo suavemente y triste, muy triste - vuelve. Te extraño. - aquello fue como mil patadas al corazón. Sabía que su "te extraño" era porque le hacía falta como su niña, no como su mujer.
- No puedo Jake. No ahora.
- ¿Qué es lo que pasa? Nadie entiende nada, solo Edward lo sabe pero claro que nada va a decir aunque lo maten - aquello me alegró, saber que mi padre a pesar de querer matar a Jake o cualquier que se le pusiese encima por alejar a su niña de su lado, se callaba y velaba por mi privacidad, y respetaba mis decisiónes.
- No puedo decirlo, no ahora. Respetame Jake.
- Lo hice te juro que lo hice, pero ya no aguanto más pequeña. Vuelve a la casa - me enervó, no pude controlarlo y exploté.
- No soy tu pequeña Jacob, basta de eso. No soy una niña, no soy tu hija, no soy tu sobrina, no soy nada de eso. Soy tu amiga, soy tu complice, siempre lo fui. Basta de tomarme como a una niña, ¿no lo ves? - me miró sorprendido y lastimado.
- ¿Qué tengo que ver? - dijo suavecito, como un pollito mojado.
- Nada Jacob, dejalo así - bajé rápidamente por las escaleras para ir hacia la puerta y salir de allí. Jake no atinó ni a seguirme, era entendible, en la forma en la que le había hablado. Jamñas había actuado con él de esta manera, no sabía más que hacer.
No quería caer en los brazos de Kevin, ha sabiendas de que amaría a Jake por siempre, tampoco quería estar sola para toda la vida viendo a Jake con Flami enamorado. Esto de la eternidad era lo que menos me servía ahora.
Recordé una manera de poder desaparecer: Volturis, ellos querían tenerme. Pero era demasiado arriesgado y doloroso para todos. Estaba pensando cosas totalmente absurdas, pero no sabía para donde correr.
Estaba sola y confundida a la vez, ya nos sabía bien que hacer.
Antes de abrir aquella puerta, mi padre apareció ante mi como una revolución de Dios, no me asustó, estaba demasiado acostrumbrada a este tipo de cosas.
- Nessi. Debes decirle, debes dejar de correr y de hacer estos juegos inecesarios. Debes hablar - dijo mi padre intentando ser lo más paciente conmigo. Aunque no sabía como hacía ya.
- No puedo, sabes que no puedo. Arruinaré lo poco que queda de todo esto - no quería decir su nombre, ni nada de lo que podí pasar. Estaba segura que él podía escucharnos, y los vampiritos aquellos de afuera también. Su oído a veces era molesto.
- Debes de hacerlo. Ve y dilo. Las consecuencias se verán, pero no puedes callarte para siempre y jamás dejaré que te acerques a los Volturis, prefiero morir Nessi. Lo prefiero - maldición!, ahora si que estaba arruinada. Mi padre y su maldito poder, esta vez no pudo soportar escucharme, aunque si yo fuese él hubiese hecho exactamente lo mismo.
Mi padre tenía razón. Debía decirlo de una vez y luego que pasase lo que pasase, ya no podía soportarlo más, tampoco podía correr cada vez que lo veía o me hablaba. No podía pasar siempre de esta forma.
Miré a mi padre, me dió un beso en la frente y subí lentamente hacia el cuarto. Miré a mi padre nuevamente para saber si Jake aún no se había ido, y asintió negativamente, diciendome que estaba aún allí y que sabía que yo subía contarle algo importante.
"Te amo", pensé a mi padre y volví en mi ruta.
Entré despacio y él estaba en la misma posición mirándome directamente.
- Lo lamento Jake - me miró como diciendo "todo esta bien", pero sabía que estaba muy triste - de verdad. Lo lamento. No tenía que raccionar así, sabes que lo dije solamente porque estaba enojada.
- Lo se. Pero quiero saber porqué. Todos me miran a mi como el culpable, pero nadie sabe nada. Lo intuyen. Pero no se que culpa puedo tener yo, ¿qué te hice? - quería besarlo, la manera tan tierna en la que se estaba comportando, quería avalansarme hacia él, pero aún no podía hacerlo, y nunca quizá, no de la manera en la que yo quería.
- Te lo diré Jake. Es algo demasiado grande, y quiero que sepas que no necesito ninguna respuesta a ello. Simplemente lo debo decir, necesito hacerlo y tu también necesitas saberlo - me miró confundido y asustado, sabía muy adentro suyo de que se trataba pero no quería ni pensarlo. Estaba segura de ello.
- Escucho - me paró enfrente de él, y me arrodille para estar casi en la misma altura. No quería sentarme en la cama, era incómodo y no quería quedarme para era distante. Tomé su mano delicadamente, lo miré a los ojos y suspiré muy profundo.
- Jake...estoy... - aún no podía tomar valor.
- ¿Estas embarazada? - me preguntó de repente enojado. - Pero, ¿cómo Renessme Cullen Swan? - dijo muy furioso. Lo miré pensando que había enloquecido.
- No...no. ¿Qué rayos dices? ¿A ti te parece que si lo estuviera, mi padre estaría tan tranquilo? Mi madre hubiese matado a quién fuese el padre, toda la familia lo hubiese hecho. Tranquilo Jake, déjame terminar - volvió a su estado tranquilo y me miró disculpándose. Por unos segundos estuve callada, él estaba ansioso y yo cada vez más asustada.
- Dimelo Nessi.
- Estoy enamorada de ti Jacob - se lo dije apurada, me sentía presionada y sino lo decía de una vez, no lo iba a decir nunca más. Me miró sorprendido por demás.
- ¿Qué...qué? Pero, no .... - se había trancado totalmente - no puede ser.
- Lo es Jake. Estoy enamorada de ti, lo siento - él me miró nuevamente, y no pudo decir nada. Corrió hacia la ventana y se perdió en el bosque.
Estaba segura, estaba totalmente enamorada de Jake. ¿Qué hacer con esto ahora? ¿Cómo no torturar a mi padre pensando en él todo el tiempo?, ¿cómo seguir siendo de la misma forma con Jake sin querer morirme en sus brazos?, ¿cómo mirar a la cara a Flami de ahora en adelante?
Muchas preguntas, pocas respuestas, por decir ninguna.
Hace una semana que estaba fuera de mi casa, aunque tampoco fue lo que llamamos "mágica soledad", sabía que estaban allí afuera todo el tiempo merodeando para cuidarme. Pero dentro de todo pude pensar algo.
Subí a mi cuarto para luego tomar un largo baño y tranquilizarme, entré a mi cuarto y para mi sorpresa alguien había roto el pacto "necesito soledad, aunque sea en la casa", y no podía ser peor para mi: era Jacob.
Lo miré entre sorprendida, emocionada y confusa, quería correr a abrazarlo y decirle todo lo que me pasaba, pero a su vez tenía ganas de correr y volver a escapar. Pero me quedé allí viéndolo sin decir una palabra.
- Nessi - me dijo suavemente y triste, muy triste - vuelve. Te extraño. - aquello fue como mil patadas al corazón. Sabía que su "te extraño" era porque le hacía falta como su niña, no como su mujer.
- No puedo Jake. No ahora.
- ¿Qué es lo que pasa? Nadie entiende nada, solo Edward lo sabe pero claro que nada va a decir aunque lo maten - aquello me alegró, saber que mi padre a pesar de querer matar a Jake o cualquier que se le pusiese encima por alejar a su niña de su lado, se callaba y velaba por mi privacidad, y respetaba mis decisiónes.
- No puedo decirlo, no ahora. Respetame Jake.
- Lo hice te juro que lo hice, pero ya no aguanto más pequeña. Vuelve a la casa - me enervó, no pude controlarlo y exploté.
- No soy tu pequeña Jacob, basta de eso. No soy una niña, no soy tu hija, no soy tu sobrina, no soy nada de eso. Soy tu amiga, soy tu complice, siempre lo fui. Basta de tomarme como a una niña, ¿no lo ves? - me miró sorprendido y lastimado.
- ¿Qué tengo que ver? - dijo suavecito, como un pollito mojado.
- Nada Jacob, dejalo así - bajé rápidamente por las escaleras para ir hacia la puerta y salir de allí. Jake no atinó ni a seguirme, era entendible, en la forma en la que le había hablado. Jamñas había actuado con él de esta manera, no sabía más que hacer.
No quería caer en los brazos de Kevin, ha sabiendas de que amaría a Jake por siempre, tampoco quería estar sola para toda la vida viendo a Jake con Flami enamorado. Esto de la eternidad era lo que menos me servía ahora.
Recordé una manera de poder desaparecer: Volturis, ellos querían tenerme. Pero era demasiado arriesgado y doloroso para todos. Estaba pensando cosas totalmente absurdas, pero no sabía para donde correr.
Estaba sola y confundida a la vez, ya nos sabía bien que hacer.
Antes de abrir aquella puerta, mi padre apareció ante mi como una revolución de Dios, no me asustó, estaba demasiado acostrumbrada a este tipo de cosas.
- Nessi. Debes decirle, debes dejar de correr y de hacer estos juegos inecesarios. Debes hablar - dijo mi padre intentando ser lo más paciente conmigo. Aunque no sabía como hacía ya.
- No puedo, sabes que no puedo. Arruinaré lo poco que queda de todo esto - no quería decir su nombre, ni nada de lo que podí pasar. Estaba segura que él podía escucharnos, y los vampiritos aquellos de afuera también. Su oído a veces era molesto.
- Debes de hacerlo. Ve y dilo. Las consecuencias se verán, pero no puedes callarte para siempre y jamás dejaré que te acerques a los Volturis, prefiero morir Nessi. Lo prefiero - maldición!, ahora si que estaba arruinada. Mi padre y su maldito poder, esta vez no pudo soportar escucharme, aunque si yo fuese él hubiese hecho exactamente lo mismo.
Mi padre tenía razón. Debía decirlo de una vez y luego que pasase lo que pasase, ya no podía soportarlo más, tampoco podía correr cada vez que lo veía o me hablaba. No podía pasar siempre de esta forma.
Miré a mi padre, me dió un beso en la frente y subí lentamente hacia el cuarto. Miré a mi padre nuevamente para saber si Jake aún no se había ido, y asintió negativamente, diciendome que estaba aún allí y que sabía que yo subía contarle algo importante.
"Te amo", pensé a mi padre y volví en mi ruta.
Entré despacio y él estaba en la misma posición mirándome directamente.
- Lo lamento Jake - me miró como diciendo "todo esta bien", pero sabía que estaba muy triste - de verdad. Lo lamento. No tenía que raccionar así, sabes que lo dije solamente porque estaba enojada.
- Lo se. Pero quiero saber porqué. Todos me miran a mi como el culpable, pero nadie sabe nada. Lo intuyen. Pero no se que culpa puedo tener yo, ¿qué te hice? - quería besarlo, la manera tan tierna en la que se estaba comportando, quería avalansarme hacia él, pero aún no podía hacerlo, y nunca quizá, no de la manera en la que yo quería.
- Te lo diré Jake. Es algo demasiado grande, y quiero que sepas que no necesito ninguna respuesta a ello. Simplemente lo debo decir, necesito hacerlo y tu también necesitas saberlo - me miró confundido y asustado, sabía muy adentro suyo de que se trataba pero no quería ni pensarlo. Estaba segura de ello.
- Escucho - me paró enfrente de él, y me arrodille para estar casi en la misma altura. No quería sentarme en la cama, era incómodo y no quería quedarme para era distante. Tomé su mano delicadamente, lo miré a los ojos y suspiré muy profundo.
- Jake...estoy... - aún no podía tomar valor.
- ¿Estas embarazada? - me preguntó de repente enojado. - Pero, ¿cómo Renessme Cullen Swan? - dijo muy furioso. Lo miré pensando que había enloquecido.
- No...no. ¿Qué rayos dices? ¿A ti te parece que si lo estuviera, mi padre estaría tan tranquilo? Mi madre hubiese matado a quién fuese el padre, toda la familia lo hubiese hecho. Tranquilo Jake, déjame terminar - volvió a su estado tranquilo y me miró disculpándose. Por unos segundos estuve callada, él estaba ansioso y yo cada vez más asustada.
- Dimelo Nessi.
- Estoy enamorada de ti Jacob - se lo dije apurada, me sentía presionada y sino lo decía de una vez, no lo iba a decir nunca más. Me miró sorprendido por demás.
- ¿Qué...qué? Pero, no .... - se había trancado totalmente - no puede ser.
- Lo es Jake. Estoy enamorada de ti, lo siento - él me miró nuevamente, y no pudo decir nada. Corrió hacia la ventana y se perdió en el bosque.
lunes, 14 de junio de 2010
CAPITULO 59: DANDOME CUENTA DE MI VIDA
Nessi
No entendía que me estaba pasando. Por una tonta charla con alguien que creí que me gustaba, se me empezaron a meter ideas a la cabeza de las cuales siempre creí que eran absurdas.
No podía estar pasándome esto, no podía pensar en que Jake me gustaba, que siempre me gustó, todo culpa de Kevin que me vino a abrir los ojos ahora.
Jake ya estaba imprimado, jamás iba a pasarle nada conmigo y aunque no estuviese imprimado, me quería como a una hija, no iba a pensar de mi nada extraño. Si fuese así, papá se hubiese dado cuenta antes y lo hubiese querido matar.
Pero aquí yo, una tonta pensando en que me gustaba Jake, y que pensando y pensando durante toda una semana, estaba segura que estaba enamorada, pero me reprimí siempre a sabiendas de que él no quería nada conmigo y que estaba con Flami, a quien yo queria profundamente y respetaba.
Me sentía terrible, entre tristeza, amor, desilución, confusión, no sabía para donde correr. Decidí irme por unos días sola a pensar, no podía tener a Jake por la vuelta, y ya se había dado cuenta de que algo me pasaba. Mi padre también lo sabía, pero nada me había dicho, no quería meterse en mi mente a pesar de que se le hacía imposible muchas veces, pero cuando pasaba y era así de importante, y no afectara mi vida humano vampirezca, él no se metía y me respetaba.
Tomé un bolso, les dejé una nota a sabiendas de que mi padre ya sabía de mi decisión, y aunque de eso si intentó hacerme olvidar, no lo logró y aceptó.
Tomé mi camioneta, y me fui rumbo a la carretera, y para cuando lo necesitase.
Jake
- ¿Qué pasó? ¿Por qué se fue? - le pregunté a Bella, quién no sabía porque de su huida y estaba bastante preocupada por su niña. Aunque también la respetaba y dejaba que se tomara aquellos días - Tiene algo que ver Kevin, ¿no es cierto?. Estoy seguro, lo mataré.
- Jake. No tiene nada que ver, Kevin estaba tan sorprendido como cualquiera, intentó hablar con ella pero preferimos que no lo hiciese, y dejarla sola como quería - me tranquilicé y pensé en que todos tenían razón. No tenía ni idea que era lo que le pasaba, pero había que dejarla en paz. Me preocupaba muchísimo que estuviese sola por ahi, aunque claramente todos decidimos vigilarla con mucha distancia por las noches, él único que no quiso hacerlo fue Edward. No quería estar dentro de la cabeza de su niña, pero si iba a estar atento a cualquier cosa que precisara.
Edward
Esto no iba a terminar nada bien, Nessi sufriendo por este chucho aunque él no tuviese nada que ver, sabiendo que está imprimado en Flami, una excelente vampira que siempre la protegió, y ella sabía eso por eso se sentía mucho peor.
Tenía ganas de correr a abrazarla y decirle que todo estaba bien, que la iba a proteger y cuidar siempre, pero sabía que eso no le serviría de nada en estos momentos, ella lo sabía a eso. Estaba seguro que Jake era el único que la iba a calmar, pero a la vez él que la iba a confundir.
Estábamos en problemas muy graves.
No entendía que me estaba pasando. Por una tonta charla con alguien que creí que me gustaba, se me empezaron a meter ideas a la cabeza de las cuales siempre creí que eran absurdas.
No podía estar pasándome esto, no podía pensar en que Jake me gustaba, que siempre me gustó, todo culpa de Kevin que me vino a abrir los ojos ahora.
Jake ya estaba imprimado, jamás iba a pasarle nada conmigo y aunque no estuviese imprimado, me quería como a una hija, no iba a pensar de mi nada extraño. Si fuese así, papá se hubiese dado cuenta antes y lo hubiese querido matar.
Pero aquí yo, una tonta pensando en que me gustaba Jake, y que pensando y pensando durante toda una semana, estaba segura que estaba enamorada, pero me reprimí siempre a sabiendas de que él no quería nada conmigo y que estaba con Flami, a quien yo queria profundamente y respetaba.
Me sentía terrible, entre tristeza, amor, desilución, confusión, no sabía para donde correr. Decidí irme por unos días sola a pensar, no podía tener a Jake por la vuelta, y ya se había dado cuenta de que algo me pasaba. Mi padre también lo sabía, pero nada me había dicho, no quería meterse en mi mente a pesar de que se le hacía imposible muchas veces, pero cuando pasaba y era así de importante, y no afectara mi vida humano vampirezca, él no se metía y me respetaba.
Tomé un bolso, les dejé una nota a sabiendas de que mi padre ya sabía de mi decisión, y aunque de eso si intentó hacerme olvidar, no lo logró y aceptó.
Tomé mi camioneta, y me fui rumbo a la carretera, y para cuando lo necesitase.
Jake
- ¿Qué pasó? ¿Por qué se fue? - le pregunté a Bella, quién no sabía porque de su huida y estaba bastante preocupada por su niña. Aunque también la respetaba y dejaba que se tomara aquellos días - Tiene algo que ver Kevin, ¿no es cierto?. Estoy seguro, lo mataré.
- Jake. No tiene nada que ver, Kevin estaba tan sorprendido como cualquiera, intentó hablar con ella pero preferimos que no lo hiciese, y dejarla sola como quería - me tranquilicé y pensé en que todos tenían razón. No tenía ni idea que era lo que le pasaba, pero había que dejarla en paz. Me preocupaba muchísimo que estuviese sola por ahi, aunque claramente todos decidimos vigilarla con mucha distancia por las noches, él único que no quiso hacerlo fue Edward. No quería estar dentro de la cabeza de su niña, pero si iba a estar atento a cualquier cosa que precisara.
Edward
Esto no iba a terminar nada bien, Nessi sufriendo por este chucho aunque él no tuviese nada que ver, sabiendo que está imprimado en Flami, una excelente vampira que siempre la protegió, y ella sabía eso por eso se sentía mucho peor.
Tenía ganas de correr a abrazarla y decirle que todo estaba bien, que la iba a proteger y cuidar siempre, pero sabía que eso no le serviría de nada en estos momentos, ella lo sabía a eso. Estaba seguro que Jake era el único que la iba a calmar, pero a la vez él que la iba a confundir.
Estábamos en problemas muy graves.
lunes, 7 de junio de 2010
CAPITULO 58: DANDOME CUENTA DE MIS SENTIMIENTOS
Nessi
Esto no iba a ser de aquellos momentos "fáciles", sabía que mi padre era racional, pero conmigo y con mamá, cuando se trataba de estas cosas se convertía en un niño pequeño que le tocan sus cosas.
Me acerqué a él, pensando en cualquier otra cosa para que no me hiciera un sermón antes de poder hablarle.
- Papá - dije pensando en el libro que estaba leyendo esta vez.
- Dime pequeña mía - me dijo dulcemente, a pesar de todo no estaba enojado.
- Debo decirte algo, ¿podemos ir a mi cuarto a charlar? - asintió y subimos hacia mi cuarto; seguía esforzandome para que nada se anticipara.
- Dime - se limitó a decir.
- No te enojes, prometémelo - me miró dubitativo, y no me prometió nada; sabía que eso era algo que no podía prometer. Y mi padre era de los que cumplía su promesa al pie de la letra - Kevin me invitó a salir - se quedó callado esperando que terminase, o que su enojo no fuese tan fuerte.
- ¿Qué le dijiste? - preguntó tranquilo.
- Si - se alejó de mi y me dió la espalda pensativo.
- ¿Estás segura de esto? - me preguntó intentando no morirse de celos. Lo sabía.
- No lo se. Estoy segura de que me gusta a pesar de que fue todo muy rápido, tu debes de saber que no contralas tus sentimientos más que nadie en este mundo - me miró a sabiendas de que tenía razón.
- No estoy de acuerdo con esto, debes de saberlo. No me gusta Kevin, nunca me gustó a pesar de todo y menos me va a gustar ahora que quiere meter a mi niña en su cama.
- Papá!! - le grité enojada y avergonzada - ¿cómo dices eso? - temí que Kevin hubiese pensado es y realmente quisiese eso conmigo nada más.
- Lo se, estoy seguro. No lo ha pensado, pero no creo que sea otra cosa.
- ¿Piensas que no le puedo gustar de verdad?
- Yo pienso que le puedes gustar de verdad a cualquiera, idiota sería aquel que no te mirara con otros ojos con lo hermosa e inteligente que eres. Pero, Kevin, no lo se.
- Papá, no te preocupes. Tranquilo, yo estaré bien, te lo prometo - le dije acercándome a él, abrazandolo. El hizo lo mismo y me dió un dulce beso en la frente, no quería que yo estuviese con Kevin, ni lo aceptaba, pero por lo menos me respetaba y con eso era feliz. Le iba a hacer entender que todo iba a salir bien, y si no fuese así iba a superarlo. Ya no era una niña.
Mi padre se fue, y yo me puse a ver la ropa que me iba a poner esta noche. Me cambié mil veces, pero al final elegí un bello vestido negro escotado, unas botas negras y un buzo violeta. Me arreglé un poco el pelo, sin peinarlo demasiado para quedar lo más natural posible, tomé mi cartera negra, y bajé. Esto iba a ser vergonzoso, todos estaban allí, hasta Jake y Flami. Eso iba a ser lo peor: Jake.
Las escaleras fueron eternas, cuando bajé todos me miraron sorprendidos.
- Que bella estás pequeña - dijo Alice orgullosa de su niña - si que aprendiste de mi - sonrió cada vez más orgullosa.
Jasper me miró enfadado, yo sabía que el no me hablaba mucho sobre esto, no quería meterse en mi vida, pero no le gustaba nada que me metiera en estos asuntos. Me acerqué a él y le besé la frente; él entendió mi mensaje "todo estará bien, te quiero".
- Oh!! Esta noche abrá fiestita picarona - dijo Emmett, todos lo miraron para matarlo y yo sonreí avergonzada.
- Calla tonto - mi padre me miró tranquilo, aunque nada emocionado. Jake ni me miró. Todos me desearon suerte, mi madre se acercó a mi y me dió un beso, si pudiese llorar lo hubiese hecho. Eran todos tan exagerados que me daba risa.
Miré a Jake, seguía sin mirarme, cuando estaba por irme en mi auto, lo ví salir hacia mi.
Me abrazó fuertemente y me dijo que me amaba.
- Todo estará bien, es simplemente una cita nada más. Yo también te amo Jake- y se fue. En ese instante Kevin vino en su camioneta.
- Kevin - dije sorprendida. Bajó de su camioneta y se acercó a mi - ¿qué pensabas, qué iba a dejar que te fueras sola o me pasaras a buscar? Vamos a cenar hermosa - me volví a sonrojar, en estos momentos me gustaría ser una vampira completa, así no demostraba cada vez que estaba avergonzada.
El viaje en auto fue tranquilo, charlando sobre diferentes cosas, nada en particular con lo que estaba pasando.
- ¿Qué piensa tu padre? - me preguntó cuando estabamos cenando.
- No está muy contento, pero lo acepta.
- No lo culpo - dijo pensativo.
- De todas formas me preocupa Jake.
- ¿Jake?
- Si, es el que está mas reacio a esta relación.
- ¿Por qué? - me preguntó dudoso.
- Tenemos una relación muy importante, somos muy cercanos desde que nací.
- Ah! Creí que tenían algo.
- No!! ¿Por qué pensaste eso?
- Te mira de una manera extraña
- Es muy sobreprotector conmigo, pero nada más - dije preocupada porque pensara algo diferente, fuimos luego de cenar, a caminar un poco por el parque de la ciudad.
- Me gustas mucho Nessi, espero que la salida se repita. - Me dio un beso en la mejilla y se fue; me sentí un poco rara, no me había besado, y por otra parte me puse a pensar en algo que no quería: Jake. Me carcomía la cabeza lo que me había dicho acerca de que Jake me miraba con otros ojos, no lo creí, él estaba imprimado en Flami, no habia posibilidad alguna. Aunque yo siempre desee que fuese así.
Esto no iba a ser de aquellos momentos "fáciles", sabía que mi padre era racional, pero conmigo y con mamá, cuando se trataba de estas cosas se convertía en un niño pequeño que le tocan sus cosas.
Me acerqué a él, pensando en cualquier otra cosa para que no me hiciera un sermón antes de poder hablarle.
- Papá - dije pensando en el libro que estaba leyendo esta vez.
- Dime pequeña mía - me dijo dulcemente, a pesar de todo no estaba enojado.
- Debo decirte algo, ¿podemos ir a mi cuarto a charlar? - asintió y subimos hacia mi cuarto; seguía esforzandome para que nada se anticipara.
- Dime - se limitó a decir.
- No te enojes, prometémelo - me miró dubitativo, y no me prometió nada; sabía que eso era algo que no podía prometer. Y mi padre era de los que cumplía su promesa al pie de la letra - Kevin me invitó a salir - se quedó callado esperando que terminase, o que su enojo no fuese tan fuerte.
- ¿Qué le dijiste? - preguntó tranquilo.
- Si - se alejó de mi y me dió la espalda pensativo.
- ¿Estás segura de esto? - me preguntó intentando no morirse de celos. Lo sabía.
- No lo se. Estoy segura de que me gusta a pesar de que fue todo muy rápido, tu debes de saber que no contralas tus sentimientos más que nadie en este mundo - me miró a sabiendas de que tenía razón.
- No estoy de acuerdo con esto, debes de saberlo. No me gusta Kevin, nunca me gustó a pesar de todo y menos me va a gustar ahora que quiere meter a mi niña en su cama.
- Papá!! - le grité enojada y avergonzada - ¿cómo dices eso? - temí que Kevin hubiese pensado es y realmente quisiese eso conmigo nada más.
- Lo se, estoy seguro. No lo ha pensado, pero no creo que sea otra cosa.
- ¿Piensas que no le puedo gustar de verdad?
- Yo pienso que le puedes gustar de verdad a cualquiera, idiota sería aquel que no te mirara con otros ojos con lo hermosa e inteligente que eres. Pero, Kevin, no lo se.
- Papá, no te preocupes. Tranquilo, yo estaré bien, te lo prometo - le dije acercándome a él, abrazandolo. El hizo lo mismo y me dió un dulce beso en la frente, no quería que yo estuviese con Kevin, ni lo aceptaba, pero por lo menos me respetaba y con eso era feliz. Le iba a hacer entender que todo iba a salir bien, y si no fuese así iba a superarlo. Ya no era una niña.
Mi padre se fue, y yo me puse a ver la ropa que me iba a poner esta noche. Me cambié mil veces, pero al final elegí un bello vestido negro escotado, unas botas negras y un buzo violeta. Me arreglé un poco el pelo, sin peinarlo demasiado para quedar lo más natural posible, tomé mi cartera negra, y bajé. Esto iba a ser vergonzoso, todos estaban allí, hasta Jake y Flami. Eso iba a ser lo peor: Jake.
Las escaleras fueron eternas, cuando bajé todos me miraron sorprendidos.
- Que bella estás pequeña - dijo Alice orgullosa de su niña - si que aprendiste de mi - sonrió cada vez más orgullosa.
Jasper me miró enfadado, yo sabía que el no me hablaba mucho sobre esto, no quería meterse en mi vida, pero no le gustaba nada que me metiera en estos asuntos. Me acerqué a él y le besé la frente; él entendió mi mensaje "todo estará bien, te quiero".
- Oh!! Esta noche abrá fiestita picarona - dijo Emmett, todos lo miraron para matarlo y yo sonreí avergonzada.
- Calla tonto - mi padre me miró tranquilo, aunque nada emocionado. Jake ni me miró. Todos me desearon suerte, mi madre se acercó a mi y me dió un beso, si pudiese llorar lo hubiese hecho. Eran todos tan exagerados que me daba risa.
Miré a Jake, seguía sin mirarme, cuando estaba por irme en mi auto, lo ví salir hacia mi.
Me abrazó fuertemente y me dijo que me amaba.
- Todo estará bien, es simplemente una cita nada más. Yo también te amo Jake- y se fue. En ese instante Kevin vino en su camioneta.
- Kevin - dije sorprendida. Bajó de su camioneta y se acercó a mi - ¿qué pensabas, qué iba a dejar que te fueras sola o me pasaras a buscar? Vamos a cenar hermosa - me volví a sonrojar, en estos momentos me gustaría ser una vampira completa, así no demostraba cada vez que estaba avergonzada.
El viaje en auto fue tranquilo, charlando sobre diferentes cosas, nada en particular con lo que estaba pasando.
- ¿Qué piensa tu padre? - me preguntó cuando estabamos cenando.
- No está muy contento, pero lo acepta.
- No lo culpo - dijo pensativo.
- De todas formas me preocupa Jake.
- ¿Jake?
- Si, es el que está mas reacio a esta relación.
- ¿Por qué? - me preguntó dudoso.
- Tenemos una relación muy importante, somos muy cercanos desde que nací.
- Ah! Creí que tenían algo.
- No!! ¿Por qué pensaste eso?
- Te mira de una manera extraña
- Es muy sobreprotector conmigo, pero nada más - dije preocupada porque pensara algo diferente, fuimos luego de cenar, a caminar un poco por el parque de la ciudad.
- Me gustas mucho Nessi, espero que la salida se repita. - Me dio un beso en la mejilla y se fue; me sentí un poco rara, no me había besado, y por otra parte me puse a pensar en algo que no quería: Jake. Me carcomía la cabeza lo que me había dicho acerca de que Jake me miraba con otros ojos, no lo creí, él estaba imprimado en Flami, no habia posibilidad alguna. Aunque yo siempre desee que fuese así.
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